lunes, 26 de septiembre de 2016

(24) “The Second Machine Age”: La robotización en marcha (1)




"The Second Machine Age": La robotización en marcha (1)


(OroyFinanzas.com) – Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee publicaron en enero su libro "The Second Machine Age. Work, Progress, and Prosperity in a time of brilliant technologies" (en inglés). Ambos son especialistas en nuevas tecnologías y desarrollan su actividad profesional en el MIT.
En el libro los autores describen los cambios vertiginosos que está sufriendo la economía actual, debido al rapidísimo desarrollo tecnológico. Así como en el siglo XVIII y XIX la Revolución Industrial fue posible gracias al control por el hombre de sistemas mecánicos y eléctricos, en la actualidad estaríamos viviendo una Segunda Revolución, esta vez debida a las posibilidades de computación informática y a la conexión en la Red de cada vez más máquinas. Asistimos a una auténtica robotización de nuestro entorno a gran velocidad.
Robots más inteligentes que el hombre
Desde que el ajedrecista Gary Kasparov fue derrotado por el ordenador Deep Blue en 1997, los robots han ido realizando cada vez más actividades que nos parecían exclusivamente humanas: gestión integral de almacenes, conducción de coches, traducciones, composiciones artísticas, periodismo, ganar concursos de cultura general e incluso mantener relaciones. Vemos cómo actividades que hace poco nos parecían imposibles para robots son ya realizadas completamente por ellos.
Los robots ya no están únicamente en las novelas de Isaac Asimov, son ya parte de nuestra vida. La distancia lo humano y el robot es cada vez menor.
¿A qué se debe esta Segunda Revolución?
Los autores explican en el libro los tres factores cuya conjunción nos ha llevado a la explosión tecnológica actual:
  • Capacidad de computación. Los ordenadores son capaces de calcular cada vez más rápido, lo que hace posible resolver problemas antes considerados inabordables, tanto en la resolución de problemas científicos como en su aplicación tecnológica. Un programa estándar de ajedrez de 2014 tiene el nivel que en 1997 únicamente tenía Deep Blue.
  • Digitalización. Toda la información está hoy en día digitalizada: libros, documentos, gráficos, música,… Ello permite su transporte instantáneo a través de Internet, así como su copia y almacenamiento sin apenas coste. Pero no sólo eso, sobre la información digitalizada es posible aplicar toda la capacidad de computación del punto anterior, lo que amplía los horizontes de la automatización.
  • Innovación en áreas de propósito general. Con los dos ingredientes anteriores, es posible la innovación no sólo en áreas propias de tecnologías específicas, sino de propósito general. Ello hace que todas las actividades económicas se vean afectadas por estas nuevas tecnologías. Los buscadores como Google y su Google Analytics no son útiles únicamente para el personal del mundo informático, sino a potenciales compradores y vendedores de cualquier cosa. Es decir, a todo el mundo.
Según los autores, en las décadas anteriores estos tres factores han ido madurando, hasta llegar al estado actual, en el que su combinación está produciendo una auténtica explosión en la automatización y robotización en nuestras vidas, especialmente en los ámbitos relativos a la producción.
Influencia en nuestras vidas
Este aumento exponencial en la producción traerá cambios radicales, que tendrán consecuencias importantes en nuestras vidas.
La primera consecuencia será la abundancia de bienes y servicios a bajo coste, así como desarrollo de nuevos bienes y servicios, que nos harán la vida más fácil, más cómoda y más segura. Por ese motivo, esta Segunda Revolución es bienvenida. Como dicen los autores en el título del libro, será una época de "progreso y prosperidad" que supondrá un gran aumento del PIB.
Sin embargo, otra consecuencia evidente es que el trabajo que se automatice será trabajo que dejaremos de hacer los humanos: los robots destruyen puestos de trabajo. Ello no es nuevo, también en la Revolución Industrial las máquinas hacían presdindible el trabajo humano, con el consiguiente aumento del desempleo en amplios sectores de la población.
En aquel caso, la abundancia a cambio de desempleo no se resolvió con las acciones luditas ni con políticas marxistas, sino con el desarrollo en el mercado del sector terciario. Todo un sector de servicios que ocupa hoy en día a la mayor parte de la población, y que ahora también se ve amenazado por la automatización y el robot.
Con la llegada de los robots, todavía no está claro qué solución se encontrará para que se puedan ganar la vida todos aquellos trabajadores a quienes el robot les arrebate su actual trabajo. ¿Sabremos encontrarla?

(23) Daily chart: More neighbours make more fences | The Economist




More neighbours make more fences

EUROPE will soon have more physical barriers on its national borders than it did during the Cold War. The ongoing refugee crisis, combined with Ukraine's conflict with Russia, saw governments plan and construct border walls and security fences across the continent in 2015. On September 15th Hungary completed a fence along its border with Serbia, a major point of entry for refugees making their way into the European Union (EU) last year. Within hours, over 60 people were arrested for attempting to scale it. Hungary's is just one of a ring of anti-migrant fences along the southern fringes of the EU's visa-free Schengen zone. To the north, in late December, platforms at Copenhagen's Kastrup rail station were fenced off as part of Sweden's latest effort to control the number of migrants entering Malmo from Denmark across the Oresund bridge. Not all of Europe's barriers are so fresh, refugees are still trying to climb or swim around fences originally built in the mid-1990's enclosing Spain's Moroccan enclaves of Ceuta and Melilla. Fences were also erected on Greece's and Bulgaria's borders with Turkey in 2012, and Ukraine began sealing off its border with Russia in 2014. Last year the Baltic states announced they are following suit. That would leave Belarus's as the only unsealed border between the Baltic and the Black sea.  
Since the fall of the Berlin Wall, over 40 countries around the world have built fences against more than 60 of their neighbours. The majority have cited security concerns and the prevention of illegal migration as justifications. More than 30 of those decisions were made following 9/11, 15 of them last year. In the Middle East, the wars in Iraq, Afghanistan and Syria as well as the associated wave of refugees have prompted most countries to close borders. When it completes its border-wall with Jordan, Israel will have surrounded itself entirely. In Asia, too, walls and fences have proliferated, generally designed to prevent illicit movement of people and goods rather than to seal disputed borders, though Kashmir's line of control at India and Pakistan's disputed northern boundary remains a highly-militarised example.
Some proposals for border fences are less plausible than others. In 2013 Brazil announced a "virtual" wall, monitored by drones and satellites, around its entire, nearly 15,000 km- (9,000 mile-) long border. It began work on the Paraguayan and Bolivian sections this year, which are hot-spots for smuggling. But sceptics point out that much of Brazil's border runs through rainforest that is impassable and hard to monitor. Even given easier terrain, high-tech border security often fails. The United States, which has several times fortified its border with Mexico, and Saudi Arabia, which has shuttered five of its borders since 2003, have struggled with proposals that were either too expensive or didn't work (or both). For most countries, barbed-wire or electric fences, combined with ditches and buffer zones, are the reality. Thankfully, in contrast with the Cold War, transgressors of Europe's new borders are no longer shot.